Hola,
hola amigos de blogger cómo están?
Me
he perdido bastante por aquí, pero como verán ya estoy de regreso para que
tengan mucha más información.
Hoy
le vos a contar lo que fue el 25 de mayo de 1810 en Argentina. Todo lo que
sucedió en la llamada semana de mayo.
Revolución de mayo.
La llamada Revolución de Mayo
fue una serie de acontecimientos revolucionarios ocurridos en mayo de 1810 en
la ciudad de Buenos Aires, capital del Virreinato del Río de la Plata,
dependiente del rey de España, y que tuvieron como consecuencia la deposición
del virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros y su reemplazo por la Primera Junta de
gobierno.
Semana de mayo.
La Semana de Mayo, ocurrió entre
el 18 de mayo, fecha de la confirmación oficial de la caída de la Junta Suprema
Central, y el 25 de mayo, fecha de asunción de la Primera Junta.
Viernes 18 de mayo.
Ante el nivel de conocimiento
público alcanzado por la noticia de la caída de la Junta de Sevilla, Cisneros
realizó una proclama en donde reafirmaba gobernar en nombre del rey Fernando
VII, para intentar calmar los ánimos.
Mientras que el grupo
revolucionario principal se reunía indistintamente en la casa de Nicolás
Rodríguez Peña o en la jabonería de Hipólito Vieytes. Concurrían a esas
reuniones, entre otros, Juan José Castelli, Manuel Belgrano, Juan José Paso,
Antonio Luis Beruti, Eustoquio Díaz Vélez, Feliciano Antonio Chiclana, José
Darragueira, Martín Jacobo Thompson y Juan José Viamonte. Otro grupo se
congregaba en la quinta de Orma, encabezado por fray Ignacio Grela y entre los
que se destacaba Domingo French. Algunos criollos se juntaron esa noche en la
casa Rodríguez Peña. Cornelio Saavedra, quien se hallaba en San Isidro, fue
llamado de urgencia y concurrió a la reunión en la que se decidió solicitar al
virrey la realización de un cabildo abierto para determinar los pasos a seguir
por el virreinato. Para esa comisión, fueron designados Castelli y Martín
Rodríguez.
Sábado 19 de mayo.
Tras pasar la
noche tratando el tema, durante la mañana Saavedra y Belgrano se reunieron con
el alcalde de primer voto, Juan José de Lezica, y Castelli con el síndico
procurador, Julián de Leyva, pidiendo el apoyo del Cabildo de Buenos Aires para
gestionar ante el virrey un cabildo abierto, expresando que de no concederse,
«lo haría por sí solo el pueblo o moriría en el intento».
Domingo 20 de mayo.
Lezica transmitió a Cisneros la
petición que había recibido, y éste consultó a Leyva, quien se mostró favorable
a la realización de un cabildo abierto. Antes de tomar una decisión el virrey
citó a los jefes militares quienes le negaron el apoyo. Por la noche, Castelli
y Martín Rodríguez insistieron ante el virrey con el pedido de cabildo abierto.
Entonces Cisneros le contestó "Ya que el pueblo no me quiere y el ejército
me abandona, hagan ustedes lo que quieran" y convocó al Cabildo para el
día 22 de Mayo.
Lunes 21 de mayo.
A las nueve de la mañana se
reunió el Cabildo como todos los días para tratar los temas de la ciudad. Pero
a los pocos minutos los cabildantes tuvieron que interrumpir sus labores. La
Plaza de la Victoria estaba ocupada por unos 600 hombres armados de pistolas y
puñales que llevaban en sus sombreros el retrato de Fernando VII. Este grupo de
revolucionarios, encabezados por Domingo French y Antonio Luis Beruti, se
agrupaban bajo el nombre de la "Legión Infernal" y pedía a los gritos
que se concrete la convocatoria al Cabildo Abierto. Los cabildantes acceden al
pedido de la multitud. El síndico Leiva sale al balcón y anuncia formalmente el
ansiado Cabildo Abierto para el día siguiente. Pero los "infernales"
no se calman, piden a gritos que el virrey sea suspendido. Debe intervenir el
Jefe del regimiento de Patricios, Cornelio Saavedra quien logra calmarlos
garantizándoles el apoyo militar a sus reclamos.
Martes 22 de mayo.
Ya desde temprano fueron
llegando los "cabildantes". De los 450 invitados sólo concurrieron
251. En la plaza, French, Beruti y los infernales esperan las novedades. La
cosa se fue calentando hasta que empezaron los discursos, que durarán unas
cuatro horas, sobre si el virrey debía seguir en su cargo o no. Comenzó hablando
el Obispo Lué diciendo que mientras hubiera un español en América, los
americanos le deberían obediencia. Le salió al cruce Juan José Castelli
contestándole que habiendo caducado el poder Real, la soberanía debía volver al
pueblo que podía formar juntas de gobierno tanto en España como en América. El
Fiscal de la Audiencia, Manuel Villota señaló que para poder tomar cualquier
determinación había que consultar al resto del virreinato. Villota trataba de
ganar tiempo, confiando en que el interior sería favorable a la permanencia del
virrey. Juan José Paso le dijo que no había tiempo que perder y que había que
formar inmediatamente una junta de gobierno. Casi todos aprobaban la
destitución del virrey pero no se ponían de acuerdo en quien debía asumir el poder
y por qué medios. Castelli propuso que fuera el pueblo a través del voto
quien eligiese una junta de gobierno;
mientras que el jefe de los Patricios, Cornelio Saavedra, era partidario de que
el nuevo gobierno fuera organizado directamente por el Cabildo. El problema
radicaba en que los miembros del Cabildo, muchos de ellos españoles, seguían
apoyando al virrey.
Miércoles 23 de mayo.
Por la mañana se reunió el
Cabildo para contar los votos emitidos el día anterior y elaboró un documento:
"hecha la regulación con el más prolijo examen resulta de ella que el
Excmo. Señor Virrey debe cesar en el mando y recae éste provisoriamente en el
Excmo. Cabildo (...) hasta la erección de una Junta que ha de formar el mismo
Excmo. Cabildo, en la manera que estime conveniente”.
Jueves 24 de mayo.
Día de indignación del pueblo
al enterarse de que el Cabildo había decidido que Cisneros continuara en el
mando. Se confirmaron las versiones: el Cabildo designó efectivamente una junta
de gobierno presidida por el virrey e integrada por cuatro vocales: los
españoles Juan Nepomuceno Solá y José de los Santos Inchaurregui y los criollos
Juan José Castelli y Cornelio Saavedra.
Viernes 25 de mayo.
Los criollos, reunidos en la Plaza Mayor (actual Plaza de Mayo) y en busca de noticias, gritan: "el pueblo quiere saber de que se trata". Este día los cabildantes reconocen la autoridad de la Junta Revolucionaria y así se forma el Primer Gobierno Patrio.

Bueno,
en mi opinión la revolución de mayo fue un acontecimiento muy bueno porque sirvió
para que tengamos o la gente del pueblo tuviera un buen gobierno que los
representara y no estuvieran dependiendo del Rey de España.
Por
si no entendieron la historia, acá les
dejo un vídeo en donde lo pueden entender mejor!
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